Si alguien necesitaba una prueba de que la política internacional es un teatro del absurdo guionizado, la reunión de este martes en la Casa...
Si alguien necesitaba una prueba de que la política internacional es un teatro del absurdo guionizado, la reunión de este martes en la Casa Blanca fue la obra maestra definitiva. Gustavo Petro y Donald Trump, dos personajes que hasta hace cinco minutos cruzaban sendas declaraciones a través de las fronteras, decidieron sentarse a jugar a la "hermandad humana" en el Despacho Oval.
De "Te voy a invadir" a "Me caes bien"
Hagamos memoria, porque la hipocresía tiene memoria corta. Hace nada, Trump, con su delicadeza habitual, tildaba a Petro de "narcotraficante" y le sugería con esa sutileza que "debía cuidarse", insinuando que una acción militar en Colombia (al mejor estilo Venezuela) le sonaba como música celestial.
Por su parte, Petro, el "revolucionario" de Twitter, acusaba a EUA de matar inocentes y, en un alarde de suicidio diplomático, pedía a los soldados gringos que desobedecieran a su comandante en jefe durante un mitin en Nueva York. ¿El resultado? Le quitaron la visa.
El filósofo y el "Gringo Franco"
Lo más hilarante del espectáculo fue ver a Petro, el gran antiimperialista, salir de la reunión babeando por la "franqueza" del imperio. Según el mandatario colombiano, ahora le gustan los "gringos francos" y su impresión del hombre que quería bombardearlo fue "positiva".
Porque sí, damas y caballeros, la ironía suprema es que el presidente de Colombia, quien admite estar en la lista negra financiera de EUA por abrir la boca en Nueva York, fue recibido con pompas en la Casa Blanca. No te dan visa, pero te dan audiencia. Esquizofrenia diplomática en su máxima expresión.
Alucinaciones sobre el Narcotráfico
Para rematar el chiste, hablemos de drogas. Estados Unidos acaba de retirar a Colombia la certificación como socio estratégico porque los cultivos de coca están por las nubes. ¿Y qué dice Petro? Asegura que Trump, el hombre que ama los muros y la mano dura, le dijo que "no cree en las sanciones" y que no las ve "racionales".
Al final, Petro salió de Washington con la "imagen reforzada", que en lenguaje político significa que no logró nada concreto, ni cambiaron de postura en nada, pero al menos no se agarraron a declaraciones fuertes de nuevo. "Estamos trabajando en ello", dijo Trump sobre un supuesto acuerdo de narcotráfico del que no dio ni medio detalle.
Así concluye este episodio de Amigos Improbables: un "narcotraficante" (según Trump) y un "invasor" (según Petro) dándose la mano mientras el mundo sigue girando hacia el abismo.
De "Te voy a invadir" a "Me caes bien"
Hagamos memoria, porque la hipocresía tiene memoria corta. Hace nada, Trump, con su delicadeza habitual, tildaba a Petro de "narcotraficante" y le sugería con esa sutileza que "debía cuidarse", insinuando que una acción militar en Colombia (al mejor estilo Venezuela) le sonaba como música celestial.
Por su parte, Petro, el "revolucionario" de Twitter, acusaba a EUA de matar inocentes y, en un alarde de suicidio diplomático, pedía a los soldados gringos que desobedecieran a su comandante en jefe durante un mitin en Nueva York. ¿El resultado? Le quitaron la visa.
Este martes, tras dos horas a puerta cerrada, salieron sonrientes para la foto, como si fueran compañeros de secundaria que se acaban de encontrar en una reunión de exalumnos. Trump declaró magnánimamente que "se entendieron muy bien" y que, milagrosamente, "no se sintió insultado".
El filósofo y el "Gringo Franco"
Lo más hilarante del espectáculo fue ver a Petro, el gran antiimperialista, salir de la reunión babeando por la "franqueza" del imperio. Según el mandatario colombiano, ahora le gustan los "gringos francos" y su impresión del hombre que quería bombardearlo fue "positiva".
Porque sí, damas y caballeros, la ironía suprema es que el presidente de Colombia, quien admite estar en la lista negra financiera de EUA por abrir la boca en Nueva York, fue recibido con pompas en la Casa Blanca. No te dan visa, pero te dan audiencia. Esquizofrenia diplomática en su máxima expresión.
Alucinaciones sobre el Narcotráfico
Para rematar el chiste, hablemos de drogas. Estados Unidos acaba de retirar a Colombia la certificación como socio estratégico porque los cultivos de coca están por las nubes. ¿Y qué dice Petro? Asegura que Trump, el hombre que ama los muros y la mano dura, le dijo que "no cree en las sanciones" y que no las ve "racionales".
Al final, Petro salió de Washington con la "imagen reforzada", que en lenguaje político significa que no logró nada concreto, ni cambiaron de postura en nada, pero al menos no se agarraron a declaraciones fuertes de nuevo. "Estamos trabajando en ello", dijo Trump sobre un supuesto acuerdo de narcotráfico del que no dio ni medio detalle.
Así concluye este episodio de Amigos Improbables: un "narcotraficante" (según Trump) y un "invasor" (según Petro) dándose la mano mientras el mundo sigue girando hacia el abismo.
¡Qué viva la diplomacia!
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