El Departamento de Estado de los todopoderosos Estados Unidos ha hecho oficial lo que un par de balas de la Defensa Nacional ya le habían adelantado al mismísimo Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”: está oficialmente muerto. Así es, el ilustre líder y fundador de uno de los cárteles más violentos de México ya no está entre nosotros para cobrar la modesta recompensa de 15 milloncitos de dólares que los gringos ofrecían por su cabeza. Qué lástima, seguro ya tenía planes para invertir ese dinero.
Resulta que al escurridizo capo no lo atrapó la sofisticada y multimillonaria inteligencia extranjera, sino el talón de Aquiles de cualquier mortal: el romance. Las autoridades dieron con él gracias a una de sus parejas sentimentales. Al parecer, la Defensa rastreó a un "hombre de confianza" de la susodicha justo cuando iban a reunirse con el líder criminal en unas pintorescas y rústicas cabañas en Tapalpa, Jalisco. Todo apuntaba a un romántico domingo 22 de febrero, hasta que los elementos de seguridad aguaron la fiesta. Moraleja: el amor mata, literalmente.
Y vaya que la factura de este operativo salió carísima para todos menos para los de traje en Washington. Mientras “El Mencho” fue herido de gravedad y convenientemente expiró "en el trayecto" de su paseo en helicóptero hacia un hospital en Morelia, el saldo del festín de plomo dejó a 8 criminales abatidos y la nada despreciable cifra de 27 elementos de seguridad muertos (25 de la Guardia Nacional, un custodio y un agente de la Fiscalía). Ah, y por supuesto, no podíamos olvidar el infaltable y trágico "daño colateral" de este hermoso país: Angélica Hernández, una mujer embarazada que, en un pésimo momento para la fe, salía de misa y perdió la vida tras ver a sus hijos jugar por última vez. Un precio "razonable" para la guerra contra el narco, dirán algunos desde la comodidad de su escritorio.
Con su partida, despedimos a un verdadero "emprendedor" multifacético. Porque el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no se conformaba con su mercado cautivo de cocaína, heroína y metanfetaminas; no, ellos eran visionarios. Aprovechando que la competencia ("El Mayo" Zambada) se fue de vacaciones forzadas, “El Mencho” se alió con Los Chapitos para liderar la vanguardia del fentanilo. Pero su portafolio de negocios era la verdadera envidia de Wall Street: robo de combustible, extorsión, minería y... ¡fraudes de tiempo compartido!. Sí, porque nada impone tanto terror como un sanguinario líder del narco estafándote con tus soñadas vacaciones en la playa.
Al final, la vida sigue su curso deliciosamente surrealista. Mientras en el partido de fútbol de México contra Islandia le rinden sentidos homenajes a las fuerzas armadas caídas, tú puedes relajarte leyendo en el mismo portal de noticias cómo preparar un jugoso pollo agridulce bajo en calorías o, si te sientes bélico, enterarte de que Pati Chapoy está lista para agarrar a patadas a las personas que se creen perros. ¡Qué poético y hermoso es estar vivo en el México del 2026!
