La seguridad nacional de la superpotencia más grande del mundo ha sido puesta en jaque por el arma más letal conocida por el hombre: un glob...
La seguridad nacional de la superpotencia más grande del mundo ha sido puesta en jaque por el arma más letal conocida por el hombre: un globo de cumpleaños. Sí, leyeron bien. Mientras el mundo espera tecnología de punta y ciberguerra, la Administración Federal de Aviación (FAA) y el Pentágono decidieron cerrar el espacio aéreo de el aeropuerto de El Paso, Texas, como no se veía desde el 11 de septiembre de 2001. ¿La razón? El pánico absoluto ante una decoración flotante.
La narrativa del "Narco-Dron"
El secretario de Transporte, Sean Duffy, salió a declarar una gran victoria. Según él, habían neutralizado una "incursión de drones de un cartel mexicano".
Pero la palma de oro se la lleva Pam Bondi, la fiscal general. En medio de una audiencia sobre los archivos del pederasta Jeffrey Epstein, aprovechó para soltar la perla: "Nuestros militares están derribando drones de los carteles... eso es lo que nos debería importar".
Láseres contra Helio: La batalla del siglo
Resulta que la realidad, como suele pasar, es más estúpida que la ficción. Medios de todo el espectro, desde la CBS hasta Fox News, tuvieron que admitir el ridículo: el "dron extranjero" era un globo de fiesta.
Para colmo, la CBS reporta que la FAA estaba jugando a Star Wars, probando un "láser de alta energía" contra estas amenazas de plástico. Imaginen la escena: millones de dólares en tecnología militar, un cierre aéreo de 10 días (que luego revocaron porque, bueno, era un globo), y pilotos amenazados con ser derribados si volaban bajo. Todo por una falta de comunicación entre el Departamento de Defensa y la FAA, que al parecer no se hablan ni por WhatsApp para avisar que están jugando en la frontera.
Daños colaterales de la histeria
Mientras los milotares jugaban a pinchar globos con láseres, el alcalde de El Paso, Renard Johnson, se quedó lidiando con el caos real. Vuelos de evacuación médica tuvieron que ser desviados a Las Cruces, Nuevo México, porque al gobierno federal le dio un ataque de pánico. ¿Un paciente necesita traslado urgente? Qué pena, tenemos que asegurarnos de que ese globo de Bob Esponja no cruce la línea divisoria.
México mira y se ríe
Del otro lado, la presidenta Claudia Sheinbaum debió aguantarse la risa en su mañanera. Con una diplomacia que ocultaba la obvia incredulidad, dijo que en Palacio Nacional no tenían ni idea de ningunos drones y que, si EUA tiene información, pues que avisen. Traducción: "Dejen de alucinar". Incluso la congresista demócrata Jasmine Crockett tuvo que salir a desmentir a Bondi, aclarando que el cierre fue porun tema administrativo entre agencias norteamericanas .
Para cerrar con broche de oro, el congresista republicano Tony Gonzales declaró muy tranquilo que estas incursiones son "algo cotidiano". Si confundir basura aérea con amenazas de seguridad nacional es lo cotidiano, estamos todos fritos.
La narrativa del "Narco-Dron"
El secretario de Transporte, Sean Duffy, salió a declarar una gran victoria. Según él, habían neutralizado una "incursión de drones de un cartel mexicano".
Pero la palma de oro se la lleva Pam Bondi, la fiscal general. En medio de una audiencia sobre los archivos del pederasta Jeffrey Epstein, aprovechó para soltar la perla: "Nuestros militares están derribando drones de los carteles... eso es lo que nos debería importar".
Láseres contra Helio: La batalla del siglo
Resulta que la realidad, como suele pasar, es más estúpida que la ficción. Medios de todo el espectro, desde la CBS hasta Fox News, tuvieron que admitir el ridículo: el "dron extranjero" era un globo de fiesta.
Para colmo, la CBS reporta que la FAA estaba jugando a Star Wars, probando un "láser de alta energía" contra estas amenazas de plástico. Imaginen la escena: millones de dólares en tecnología militar, un cierre aéreo de 10 días (que luego revocaron porque, bueno, era un globo), y pilotos amenazados con ser derribados si volaban bajo. Todo por una falta de comunicación entre el Departamento de Defensa y la FAA, que al parecer no se hablan ni por WhatsApp para avisar que están jugando en la frontera.
Daños colaterales de la histeria
Mientras los milotares jugaban a pinchar globos con láseres, el alcalde de El Paso, Renard Johnson, se quedó lidiando con el caos real. Vuelos de evacuación médica tuvieron que ser desviados a Las Cruces, Nuevo México, porque al gobierno federal le dio un ataque de pánico. ¿Un paciente necesita traslado urgente? Qué pena, tenemos que asegurarnos de que ese globo de Bob Esponja no cruce la línea divisoria.
México mira y se ríe
Del otro lado, la presidenta Claudia Sheinbaum debió aguantarse la risa en su mañanera. Con una diplomacia que ocultaba la obvia incredulidad, dijo que en Palacio Nacional no tenían ni idea de ningunos drones y que, si EUA tiene información, pues que avisen. Traducción: "Dejen de alucinar". Incluso la congresista demócrata Jasmine Crockett tuvo que salir a desmentir a Bondi, aclarando que el cierre fue porun tema administrativo entre agencias norteamericanas .
Para cerrar con broche de oro, el congresista republicano Tony Gonzales declaró muy tranquilo que estas incursiones son "algo cotidiano". Si confundir basura aérea con amenazas de seguridad nacional es lo cotidiano, estamos todos fritos.
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