El presidente Miguel Díaz-Canel ha decidido que es el momento perfecto para jugar a la diplomacia de salón, declarando que su gobierno está ...
El presidente Miguel Díaz-Canel ha decidido que es el momento perfecto para jugar a la diplomacia de salón, declarando que su gobierno está listísimo para charlar con Estados Unidos sobre "cualquier tema". Sí, leyeron bien: mientras el Tío Sam le aprieta el cuello a la isla con el entusiasmo de un luchador de la WWE, el mandatario cubano pide un diálogo civilizado.
Pero ojo, que el señor tiene estándares. Díaz-Canel pone condiciones: nada de presiones, cero precondicionamientos y, por favor, "en una posición de iguales".
La ironía es tan espesa que se puede cortar con machete. Mientras Díaz-Canel alucina con un trato entre pares, El Presidente Trump ha decidido que Cuba es una "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad nacional. Aparentemente, una isla que lucha por mantener las luces encendidas porque le bloquearon el petróleo de Venezuela y México es el nuevo Imperio del Mal.
Y para ponerle la cereza al pastel, el mandatario estadounidense ahora lanza amenazas veladas asegurando que "Cuba será libre". ¿Libre de qué? ¿De electricidad? ¿De transporte? Porque al paso que van, la única libertad que tendrán será la de negociar obligados mientras le sugieren que no les queda otra opción.
En resumen: Díaz-Canel pide respeto y diálogo sin injerencias, y Trump responde estrangulando el suministro energético y declarándolos el enemigo público número uno. Un diálogo de sordos donde uno grita "¡Soberanía!" y el otro responde "¿No te oigo, te corté la luz!".
Pero ojo, que el señor tiene estándares. Díaz-Canel pone condiciones: nada de presiones, cero precondicionamientos y, por favor, "en una posición de iguales".
La ironía es tan espesa que se puede cortar con machete. Mientras Díaz-Canel alucina con un trato entre pares, El Presidente Trump ha decidido que Cuba es una "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad nacional. Aparentemente, una isla que lucha por mantener las luces encendidas porque le bloquearon el petróleo de Venezuela y México es el nuevo Imperio del Mal.
Y para ponerle la cereza al pastel, el mandatario estadounidense ahora lanza amenazas veladas asegurando que "Cuba será libre". ¿Libre de qué? ¿De electricidad? ¿De transporte? Porque al paso que van, la única libertad que tendrán será la de negociar obligados mientras le sugieren que no les queda otra opción.
En resumen: Díaz-Canel pide respeto y diálogo sin injerencias, y Trump responde estrangulando el suministro energético y declarándolos el enemigo público número uno. Un diálogo de sordos donde uno grita "¡Soberanía!" y el otro responde "¿No te oigo, te corté la luz!".
