¿Erea agricultor y sientes que te sobra el tiempo? ¿Tu vida como productor alimentario es demasiado relajada mientras esperas que crezca la cosecha? ¡Únete a la tendencia que abre Aguascalientes de tramitar amparos! Porque el Gobierno Federal, en su infinita sabiduría, piensa que producir alimentos es demasiado mainstream. Lo de hoy, lo verdaderamente "in", es pasarse el día llenando formularios.
Porque, seamos honestos, ¿quién necesita seguridad alimentaria cuando puedes tener la emoción de la incertidumbre legal?
La "genialidad" de quitarle valor a tu tierra
Recordemos que a nuestros brillantes legisladores se les ocurrió que las tierras agrícolas tienen demasiado valor y eso es muy neoliberal. Para arreglarlo, la reforma a la Ley de Aguas Nacionales tiene un plan maestro: si no tienes el permiso de agua "correcto", tu tierra no vale nada. Las parcelas pierden su valor sin estos permisos, convirtiendo tu patrimonio en un bonito lote baldío.
La solidaridad es ilegal (o al menos, muy complicada)
Antes, si tenías agua y tu vecino no, podías echarle la mano. Pero eso era demasiado eficiente. La nueva reforma elimina el artículo 23 Bis, ese que permitía prestarle agua a terceros de forma provisional. Ahora, si quieres "proporcionar" tu agua, prepárate para el calvario de avisos previos y regulaciones que harían llorar a Kafka.
Al parecer, la lógica gubernamental es que los distritos de riego deben ser administrados por los usuarios, pero sin darles las herramientas para hacerlo rápido. Es como pedirte que manejes un Ferrari, pero quitándole las llantas y poniéndole un "comité de evaluación de movimiento".
Seis meses de "diversión" administrativa
Y para ponerle la cereza al pastel del absurdo, el gobierno ha decretado un plazo de seis meses para hacer las "adecuaciones reglamentarias" y diseñar nuevos trámites. Sí, leíste bien: seis meses para inventar nuevas formas de hacerte perder el tiempo.
Mientras tú te preguntas si lloverá o no, los funcionarios estarán muy ocupados diseñando el Formulario 45-B para la Solicitud de Permiso para Pensar en Regar, el cual pondrán a tu "disposición" con una sonrisa. Y no te preocupes por las cuotas de garantía, seguirán aplicando las viejas hasta que se les ocurra cómo cobrarte las nuevas.
Conclusión: Papel mata cosecha
Mientras la Gaceta Parlamentaria se llena de iniciativas patrióticas para adicionar párrafos a la Constitución, en el mundo real, los productores de Aguascalientes están siendo orillados a dejar el arado para convertirse en abogados de tiempo completo.
Así que ya lo saben, queridos agricultores: no se distraigan produciendo esa cosa irrelevante llamada "comida". Lo que México necesita son expedientes gordos, tierras devaluadas y mucha, mucha tinta. ¡Buen provecho!
