Qué reconfortante es ver cuando el Gobierno de Aguascalientes apoya, aunque sea por un día, su habitual parsimonia. Resulta que la verdadera heroína no porta un uniforme oficial ni tiene un cargo público, sino que fue una joven de 25 años en Durango quien, a través del acto más noble imaginable y la decisión solidaria de su familia, decidió regalarle una segunda oportunidad a dos personas que se marchitaban en una lista de espera.
La Secretaría de Salud de Aguascalientes partió hacia el Hospital General 450 de Durango para recoger lo que aquí tanto nos falta: generosidad pura. ayer miércoles 14 de enero, en un despliegue de logística, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) finalmente utilizó sus aeronaves para algo más que pasear funcionarios; a las 8:00 horas despegaron para garantizar que esos dos riñones no se perdieran en el laberinto de la ineficacia.
Dos vidas están por comenzar una nueva etapa, pero no gracias a la retórica política, sino a un "acto de amor que traspasó fronteras" y que, convenientemente, permite que el gobierno local hablar de "coordinación estrecha". Es casi cómico cómo la narrativa oficial insiste en "reiterar su compromiso con la cultura de la donación" en un comunicado, mientras son las familias, en sus momentos más dolorosos, las que terminan haciendo el trabajo pesado que el sistema apenas alcanza a gestionar.
A pesar de la propaganda gubernamental que intenta transformar un regalo invaluable en un triunfo de su administración, la realidad es que dos personas en el Centenario Hospital Miguel Hidalgo hoy respiran con esperanza gracias a la joven duranguense. Ojalá que esa misma "eficiencia" que mostraron para mover un helicóptero este miércoles se viera todos los días en los pasillos de nuestros hospitales, donde la buena voluntad de la gente suele ser el único motor ante la desidia institucional.
Al final, nos queda el mensaje de que donar órganos es dar vida, una verdad que brilla por sí sola, incluso cuando el gobierno intenta usar ese brillo para iluminar su propia cara.
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