En este maravilloso país donde la privacidad es un mito más grande que la honestidad política, nuestra operadora favorita, Telcel, ha decidido que las contraseñas están pasadas de moda. ¿Para qué proteger tu información si puedes exhibirla como pieza de museo en el código fuente de una página web?.
Tras el inicio del registro obligatorio de líneas móviles el pasado 9 de enero, la empresa —que claramente invierte más en comerciales con influencers que en becas para sus desarrolladores— se vio envuelta en una "polémica" (así le llaman ahora a la negligencia corporativa). Resulta que varios usuarios, con un poco más de neuronas que el equipo técnico de la compañía, descubrieron que con solo ingresar un número celular, el portal vomitaba nombre completo, CURP, fecha de nacimiento y correo electrónico en las herramientas de desarrollador, a la vista de cualquier hijo de vecino sin necesidad de códigos de seguridad.
Pero no teman, que para eso está el Subdirector de Comunicación, Renato Flores, para darnos una cátedra de cinismo terminológico. Según este ilustre vocero, no hubo una "fuga", sino una “vulnerabilidad técnica”,. Es una distinción brillante: es como decir que no te asaltaron, sino que experimentaste una "redistribución espontánea de tus bienes materiales por una falla en la seguridad de tu bolsillo".
Flores, con una audacia tremenda afirmó que “lo que veías era tu propia información” (y bueno, la de cualquier otro si tenías su número, pero ¿quién se fija en esos detalles?). Tras bajar el portal por dos penosas horas para intentar parchar el desastre, el vocero juró y perjuró que el sitio es ahora "100% seguro" y que la información está protegida. Claro, después de que los datos de quién sabe cuántos de los 200,000 registros exitosos ya andan seguramente de tour por el mercado negro de bases de datos.
Es enternecedor ver cómo Telcel aplica sus "protocolos de ciberseguridad" mientras el periodista Ignacio Gómez Villaseñor y otros internautas tenían que explicarles cómo funciona su propia página,. Pero no se preocupen, la empresa sigue esperando que la cobertura de clientes aumente, porque nada genera más confianza que saber que tu CURP es tan pública como un grafiti en el metro.
Al final, Telcel actuó de manera "responsable y transparente", tan transparente que literalmente podías ver a través de sus capas de desarrollo. Es reconfortante saber que, en el Territorio Telcel, lo único que realmente "vuela" no es la señal, sino tu privacidad.
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