En un despliegue de intelecto que dejaría a la NASA cuestionando sus propios doctorados, las autoridades de Jalisco han hecho un descubrimiento que cambiará la historia de la criminología moderna: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) podría estar detrás de un ataque armado en Zapopan.
¿Cómo cuernos llegaron a tan audaz y arriesgada conclusión?
Pues no fue por el uso de satélites... ni por infiltrar las altas esferas del narco; fue porque los sicarios, en un gesto de extrema cortesía para facilitar la chamba burocrática, traían puestas las letrotas del grupo en sus propios chalecos tácticos.
El fiscal Salvador González de los Santos, con una agudeza visual que envidiaría un águila, confirmó que "como lo decía, pues en sus propios chalecos tácticos traían las siglas de este grupo". Es reconfortante saber que, en un país donde parece que el CJNG tiene sucursales hasta en las tienditas de la esquina, nuestras autoridades necesitan que los criminales vengan uniformados y con gafete para poder "ubicarlos".
Es la intrascendencia elevada a nivel de arte estatal.
Para que dimensionen la magnitud de este "hallazgo", aquí algunos paralelismos necesarios sobre la relevancia de este descubrimiento:
- Es como si la fiscalía llegara a una panadería, viera a un señor cubierto de harina amasando bolillos y concluyera: “Tras un intercambio de información con las autoridades federales, existen indicios de que aquí se hace pan, y el que lo hace parece ser panadero”.
- Es como descubrir que el agua moja porque te cayó un chorro encima y, tras analizarlo, notas que la cubeta dice "Propiedad del Océano".
- Es tan obvio como el hecho de que el "empresario" asesinado, Alberto Prieto Valencia (alias "El Prieto"), andaba en un Lamborghini Urus color naranja (discretísimo) y sin blindaje, escoltado por siete militares en retiro. Pero claro, el gobernador tuvo que aclarar que "no era un empresario" y que quizás las "rifas colombianas" y el tráfico de armas tenían algo que ver. ¡Vaya torcedura de guión!
Lo mejor de todo es la división de labores: la Fiscalía estatal se encarga de "resolver el homicidio" (suerte con eso), mientras que el tema del crimen organizado se lo avientan a la Federación, porque, claro, investigar a tipos con uniformes del CJNG es "competencia federal".
Este descubrimiento es como encontrar a un pingüino en la Antártida y llamar a una conferencia de prensa para anunciar que se han detectado nexos entre el ave y el frío; una revelación que, sin duda, nos deja a todos mucho más tranquilos.
