En un despliegue de "patriotismo nivel Dios", el dirigente estatal del PRI en Aguascalientes, Kendor Macías Martínez, ha decidido que la mejor forma de salvar a México es, básicamente, entregando las llaves de la casa.
Mientras el partido se queda más solo que un mitin de campaña en lunes por la mañana, su líder asegura que no le haría el feo a una ofensiva terrestre de Estados Unidos en territorio nacional.
El PRI: De "Institucional" a "Intervencionista"
Parece que al PRI ya no solo se le olvidó cómo ganar elecciones, sino también qué significa esa palabrita estorbosa llamada soberanía. Macías Martínez, con una lógica que haría llorar a los caudillos de la Revolución, afirma que como el gobierno federal ha demostrado ser "socio" del narco y no puede con el paquete, él no negaría el apoyo y la ayuda de las tropas gringas.
Es tierno que Kendor hable de una "estrategia coordinada" donde prevalezca la soberanía, mientras ignora que Donald Trump no es precisamente conocido por pedir permiso antes de tuitear —o de invadir—,. Para el dirigente priísta, el hecho de que Trump sea "tajante" es razón suficiente para que el gobierno mexicano mejor se ponga las pilas antes de que nos manden "democracia" a domicilio.
¿Por qué el PRI Aguascalientes cabe en una cabina telefónica?
Quizás la razón por la cual el PRI en Aguascalientes está prácticamente vacío no es solo su historial de corrupción, sino este tipo de declaraciones que parecen redactadas por un guionista de sátira política. Resulta fascinante ver cómo un dirigente partidista prefiere aplaudir la intervención extranjera antes que proponer una plataforma política que no espante a los tres militantes que todavía no se han ido a Morena o al PAN.
Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum insiste en que la independencia de México no se negocia, el buen Kendor ya está ensayando su inglés por si los marines deciden pasar por Aguascalientes.
Puntos destacados de la "brillante" postura del PRI estatal:
- Capitulación anticipada: Si el gobierno no puede en siete años, que vengan los de afuera.
- Optimismo ciego: Cree que una invasión terrestre puede ser "coordinada" y "respetuosa".
- Sinceridad brutal: Admite que prefiere cualquier cosa antes de seguir con la inseguridad actual, incluso si eso significa ignorar la Constitución.
Al final, queda claro que si el PRI sigue así, pronto no necesitarán una sede estatal; les bastará con un carrito de hot dogs para sus mitines, siempre y cuando el carrito sea importado, por supuesto. Porque para Kendor Macías, si es gringo, es mejor, aunque venga en forma de tanque.
