Si pensabas que los fuegos artificiales de Año Nuevo habían terminado, Donald Trump decidió que la madrugada del 3 de enero de 2026 necesitaba un poco más de pirotecnia en Caracas. En lo que el magnate llamó una operación brillante, Estados Unidos llevó a cabo un “ataque a gran escala” que terminó con Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, siendo extraídos de Venezuela con más eficiencia que un pedido de Amazon Prime.
Parece que el dictador no tuvo tiempo ni de terminar el café con la delegación china que lo visitó horas antes; pasó de celebrar la unión “China y Venezuela” a ser el pasajero estrella de un avión militar estadounidense. Un cambio de itinerario bastante brusco, incluso para los estándares chavistas.
Mientras los residentes de Caracas disfrutaban de un espectáculo de luces no solicitado —bombardeos en La Carlota y Fuerte Tiuna— y sonidos de "ametralladoras" a las 2:00 AM, Maduro descubría que sus días estaban, efectivamente, contados. Trump, desde la comodidad de Mar-a-Lago, no pudo contener el entusiasmo al confirmar que el operativo se realizó en colaboración con las fuerzas del orden de su país [2], [3]. Al parecer, el "narcoterrorismo" ya no paga tan bien como antes.
Por supuesto, no todos están celebrando el "secuestro" del heredero de Chávez. Gustavo Petro, siempre preocupado por la etiqueta diplomática, calificó el evento como una “agresión a la soberanía” y, en un ataque de pánico fronterizo, ordenó movilizar militares. Mientras tanto, la sucesora designada, Delcy Rodríguez, casualmente ya se encontraba en Rusia, demostrando que el instinto de supervivencia chavista es inversamente proporcional a su lealtad.
La nota de color la pusieron los famosos: desde Ricardo Montaner hasta Alicia Machado ya están desempolvando el champán para celebrar que, por fin, Maduro tendrá su "conferencia de prensa" en Florida, aunque probablemente no sea el tipo de exposición mediática que él esperaba.
En resumen: 2026 empieza fuerte. El régimen denunció una “gravísima agresión” y llamó a la "lucha armada" justo cuando su líder máximo ya estaba volando sobre el Caribe. Como diría un buen sarcástico: qué detalle de Trump, ahorrarle a Maduro el trámite de mudanza...
Esta captura es como cuando un inquilino moroso se niega a dejar el departamento tras años de destrozos, hasta que el dueño decide sacar la puerta con una grúa y enviarlo a una "suite" de máxima seguridad, mientras los vecinos discuten si el ruido de la grúa fue demasiado descortés.
