Parece que en el Ayuntamiento de Aguascalientes han decidido que las matemáticas básicas son para principiantes y que la inflación es solo una sugerencia opcional. Mientras el resto de los mortales intentamos estirar el gasto, nuestra querida administración municipal nos ha sorprendido con un incremento en el impuesto predial de hasta el 25 % para este 2026, comparado con el ya doloroso 2025.
Es una verdadera obra maestra de la recaudación: han logrado que el aumento sea el doble del incremento al salario mínimo y, para no dejar dudas de su ambición, se sitúa seis veces por encima de la inflación. Es reconfortante saber que, mientras tu sueldo gatea, el apetito del gobierno municipal corre un maratón, generando afectaciones directas a las familias que, según las fuentes, son las que terminan pagando los platos rotos.
Incluso los expertos están rascándose la cabeza. La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), liderada por Mauricio Peña, ya está pidiendo una "explicación clara" —buena suerte con eso— sobre los criterios de este ajuste, pues parece que los números se lanzaron al aire para ver dónde caían. Según los datos, estamos en una especie de lotería fiscal bizarra: viviendas de menos de 800 mil pesos pagan 3,000 de predial, mientras que mansiones de más de 3 millones apenas llegan a los 6,000. Claramente, en este municipio, entre menos tienes, más "oportunidades" tienes de financiar al gobierno.
Lo más tierno de esta situación es el optimismo de las autoridades. Aunque reconocen que el encarecimiento de la vivienda es un problema real y que el salario del trabajador simplemente no puede contra el valor de la propiedad, su solución es exhortar a la ciudadanía a cumplir con esta "obligación",.
Pero no se preocupen, son tan generosos que ofrecen "importantes descuentos" durante el primer trimestre. Es el equivalente gubernamental a que te asalten, pero te regresen el cambio para el camión si les das las gracias rápido. Así que ya saben, corran a aprovechar las "facilidades" antes de que les apliquen los recargos, porque si algo sabe hacer bien esta administración, es cobrar por el simple privilegio de tener un techo donde esconderse de sus recibos.
Fuera de lo mencionado en las fuentes, y como una observación que podrías verificar de manera independiente, este tipo de políticas suelen justificarse bajo el argumento de "mejoras urbanas", aunque el bolsillo del ciudadano promedio rara vez sienta que los baches se tapan con la misma velocidad con la que suben los impuestos.
