Bienvenidos al fascinante mundo de la burocracia en Aguascalientes, donde la Fiscalía General del Estado ha perfeccionado un nuevo deporte extremo: la rotación de agentes del Ministerio Público. Según Sergio Delfino Vargas, presidente de la FECAABA, este constante movimiento de personal no solo genera un rezago impresionante, sino que garantiza que la atención a los abogados sea prácticamente nula.
El ciclo de la "eficiencia"
La estrategia parece sacada de una comedia de enredos. Los agentes son cambiados de adscripción cada dos o tres meses, lo que hace imposible que le den seguimiento real a nada. La dinámica es maravillosa: llega un agente nuevo que no tiene ni idea de qué trata tu carpeta de investigación, así que la primera cita es, literalmente, para decirte que regreses en 15 días mientras "estudia el asunto".
Así es, cada cambio de agente te regala 15 días automáticos de retraso, confirmando esa sensación de que en la Fiscalía "no hay ni pies ni cabeza". Es un ciclo de incertidumbre y descontrol digno de admirar, que además repite los mismos vicios de la multivilipendiada administración anterior.
Siéntate y espera (y espera...)
Mientras tanto, los ciudadanos y litigantes pueden disfrutar de horas de espera buscando turnos en un ambiente de total confusión, cortesía del movimiento constante de agencias. Y si los abogados intentan arreglarlo presentando un pliego petitorio para dialogar, la Fiscalía aplica su mejor truco de magia: ignorarlos por completo y no dar respuesta a su solicitud de audiencia.
Al final del día, esta ineficiencia en la procuración de justicia afecta la seguridad de todos los habitantes de Aguascalientes, ya que los delitos simplemente no se atienden como corresponde. Pero bueno, al menos el sistema de justicia nunca deja de sorprendernos con su capacidad para no avanzar.
