En la LXVI Legislatura del Congreso del Estado de Aguascalientes, el concepto de "trabajo" es tan flexible como la ética de un político en campaña. Según los datos oficiales del propio Poder Legislativo, tenemos a 27 diputados que, en teoría, están sudando la gota gorda, aunque la realidad sugiere que varios solo van a la sesión para comprobar que el aire acondicionado sigue funcionando.
El milagro de la multiplicación de papel (no de resultados)
Lo más fascinante de nuestra ilustre Legislatura es su capacidad para las matemáticas creativas. Los datos institucionales presumen con orgullo 1,749 iniciativas y 723 decretos. Sin embargo, como si se tratara de un truco de magia de feria, cuando se quita el relleno de las "presentaciones conjuntas" —esa bonita costumbre de colgarse del trabajo del vecino— la cifra real cae a apenas 394 decretos únicos. Es decir, nuestros legisladores son expertos en el "copy-paste" legislativo para que sus reportes de productividad no se vean tan desérticos como su voluntad política.
Los "estrellitas" de la clase
Hay que reconocer que, en este mar de simulación, existen algunos que al menos salen buenos para fingir con entusiasmo. Adán Valdivia López encabeza la lista de los que más hojas han gastado con 121 iniciativas, seguido de cerca por Salvador Maximiliano Ramírez Hernández con 116. Por el lado de las diputadas, Jedsabel Sánchez Montes y Arlette Ivette Muñoz Cervantes lideran el grupo con 115 y 111 iniciativas respectivamente. Felicidades a ellos por mantener a las papeleras locales en funcionamiento y por saber que, para cobrar el cheque, hay que llenar al menos un par de expedientes.
El club del "mínimo esfuerzo": ¿Vinieron a legislar o a dormir?
Los campeones de la pereza legislativa aparecen cuando miramos al fondo del barril. Si usted siente que su vida es improductiva, piense en Omar Alejandro Valdés Reyes, quien en todo este tiempo solo ha podido proponer 8 tristes iniciativas. ¡Ocho! Uno se pregunta si se cansa mucho de cargar su propia sombra. No mucho más lejos están Alejandra Peña Curiel con miserables 27 iniciativas y Genny Janeth López Valenzuela con apenas 28, auténticas princesitas que están aplicando la ley del mínimo esfuerzo con una disciplina envidiable.
Otros que también parecen estar en una eterna siesta parlamentaria son:
- Daniela Miyuky López Muñoz: 34 iniciativas.
- Emanuelle Sánchez Nájera: 38 iniciativas.
- Fernando Alférez Barbosa: 48 iniciativas, pero solo 7 decretos.
Es enternecedor ver cómo estos representantes del pueblo logran mantener sus niveles de productividad muy por debajo del promedio, demostrando que para ser diputado en Aguascalientes no se necesita vocación, sino una silla cómoda y mucha paciencia para esperar la quincena.
En conclusión, mientras unos pocos intentan justificar el sueldo, el resto de la LXVI Legislatura parece estar en un retiro espiritual pagado por el erario. Bravo por Aguascalientes, donde legislar es opcional, pero cobrar es obligatorio.
