El gobierno de Estados Unidos, bajo la batuta de Donald Trump, ha decidido que la salud mundial es un pasatiempo demasiado caro y ha hecho o...
El gobierno de Estados Unidos, bajo la batuta de Donald Trump, ha decidido que la salud mundial es un pasatiempo demasiado caro y ha hecho oficial su portazo a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Lo más delicioso de esta farsa no es la salida en sí, que ya se veía venir como un tren de carga sin frenos desde que Trump firmó la orden ejecutiva apenas horas después de tomar el poder en enero de 2025.
"Es que China paga menos"
Para justificar este divorcio tóxico, el decreto de Trump saca la calculadora del resentimiento. El argumento estelar es que la OMS exige pagos "injustamente onerosos". Y aquí viene la comparación favorita de la Casa Blanca: China.
Según el mensaje oficial plasmado en papel, China tiene un 300% más de gente, pero paga un 90% menos que los EUA. ¡Qué injusticia! Olvidemos por un momento las diferencias en el PIB per cápita o la estructura de las cuotas de la ONU. Además, alegan que se van para demostrar "independencia frente a la inapropiada influencia política" de otros miembros. Traducción: "Si no podemos ser nosotros quienes ejerzamos la influencia política inapropiada, nos llevamos nuestra pelota y ya no jugamos".
Seguridad sanitaria: Un concepto sobrevalorado
Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director de la OMS que probablemente necesite terapia intensiva tras lidiar con esto, advirtió el 13 de enero de 2026 que esta retirada "pone en peligro" tanto a Estados Unidos como al resto del mundo. Tedros intentó apelar a la lógica diciendo que "Estados Unidos no puede estar seguro sin colaborar con la OMS" debido a la información de seguridad sanitaria que recibe.
En resumen
Estados Unidos ha revocado la carta de Biden de 2021 (que a su vez revocaba la salida de 2020) para volver a salirse. Es un juego de Uno geopolítico donde la carta de "Reversa" se usa cada cuatro años.
El resultado final es una potencia aislada, endeudada con el organismo que vigila las plagas y convencida de que su excepcionalismo la protegerá de la biología. El mundo pierde, Estados Unidos pierde, pero hey, al menos se ahorraron la cuota anual (que igual no han pagado).
Lo más delicioso de esta farsa no es la salida en sí, que ya se veía venir como un tren de carga sin frenos desde que Trump firmó la orden ejecutiva apenas horas después de tomar el poder en enero de 2025.
El arte de irse sin pagar la cuenta
Resulta que, según las propias reglas que Washington aceptó en 1948 , para irse de la fiesta hay dos condiciones: avisar con un año de antelación y pagar lo que debes. Pues bien, Estados Unidos ha cumplido con la parte de anunciar ¡me voy!", pero se ha hecho el sordo con la parte de abrir la billetera.
La OMS, con esa paciencia burocrática que desespera, ha tenido que recordarles suavemente que acumulan retrasos de pagos de 2024 y 2025. El consejero jurídico de la OMS, Steve Solomon, sugirió tímidamente que los miembros deberían "examinar" si la condición de salida se ha cumplido.
Resulta que, según las propias reglas que Washington aceptó en 1948 , para irse de la fiesta hay dos condiciones: avisar con un año de antelación y pagar lo que debes. Pues bien, Estados Unidos ha cumplido con la parte de anunciar ¡me voy!", pero se ha hecho el sordo con la parte de abrir la billetera.
La OMS, con esa paciencia burocrática que desespera, ha tenido que recordarles suavemente que acumulan retrasos de pagos de 2024 y 2025. El consejero jurídico de la OMS, Steve Solomon, sugirió tímidamente que los miembros deberían "examinar" si la condición de salida se ha cumplido.
"Es que China paga menos"
Para justificar este divorcio tóxico, el decreto de Trump saca la calculadora del resentimiento. El argumento estelar es que la OMS exige pagos "injustamente onerosos". Y aquí viene la comparación favorita de la Casa Blanca: China.
Según el mensaje oficial plasmado en papel, China tiene un 300% más de gente, pero paga un 90% menos que los EUA. ¡Qué injusticia! Olvidemos por un momento las diferencias en el PIB per cápita o la estructura de las cuotas de la ONU. Además, alegan que se van para demostrar "independencia frente a la inapropiada influencia política" de otros miembros. Traducción: "Si no podemos ser nosotros quienes ejerzamos la influencia política inapropiada, nos llevamos nuestra pelota y ya no jugamos".
Seguridad sanitaria: Un concepto sobrevalorado
Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director de la OMS que probablemente necesite terapia intensiva tras lidiar con esto, advirtió el 13 de enero de 2026 que esta retirada "pone en peligro" tanto a Estados Unidos como al resto del mundo. Tedros intentó apelar a la lógica diciendo que "Estados Unidos no puede estar seguro sin colaborar con la OMS" debido a la información de seguridad sanitaria que recibe.
En resumen
Estados Unidos ha revocado la carta de Biden de 2021 (que a su vez revocaba la salida de 2020) para volver a salirse. Es un juego de Uno geopolítico donde la carta de "Reversa" se usa cada cuatro años.
El resultado final es una potencia aislada, endeudada con el organismo que vigila las plagas y convencida de que su excepcionalismo la protegerá de la biología. El mundo pierde, Estados Unidos pierde, pero hey, al menos se ahorraron la cuota anual (que igual no han pagado).
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