Si usted pensaba que 2,000 agentes federales eran demasiados para aterrorizar a una comunidad, es porque claramente no aprecia el arte del exceso trumpista. En Minneapolis, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha decidido que la mejor forma de celebrar su mayor operativo hasta la fecha es con un despliegue de "heroísmo" que incluye disparar a quemarropa y regalar gas lacrimógeno a los curiosos.
La estrella de esta semana —en el sentido más trágico y definitivo de la palabra— fue Renee Nicole Macklin Good, de 37 años, quien recibió un generoso disparo en la cabeza por parte de un agente durante un operativo residencial. Según la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, esto no fue un error de cálculo, sino una respuesta a un "acto de terrorismo doméstico", porque aparentemente una mujer en una camioneta Honda es la mayor amenaza para la seguridad nacional desde la invención de la pólvora.
Sin embargo, el alcalde Jacob Frey, que parece no haber recibido el guion de la ficción federal, calificó la versión oficial de "basura" y "mentira" tras ver los videos donde el vehículo simplemente avanzaba antes de ser acribillado. Pero, ¿quién necesita la verdad cuando tienes pistolas de balas de pimienta y 1,500 arrestos para inflar las estadísticas?.
Para aquellos manifestantes que osaron interrumpir la paz del Edificio Federal Bishop Henry Whipple al grito de “¡Vergüenza!”, el ICE respondió con su habitual diplomacia: gas lacrimógeno y detenciones arbitrarias. Es reconfortante saber que, mientras las escuelas cierran por precaución, el gobierno se asegura de que el aire de las "Ciudades Gemelas" esté bien saturado de químicos irritantes para mantener a todos despiertos.
Como bien dijo el gobernador Tim Walz, parece que el ICE "quiere un espectáculo". Y vaya que lo están logrando: con cinco muertes ya vinculadas a estas redadas bajo la actual administración, el ICE no solo está controlando la inmigración, está perfeccionando el arte de convertir barrios residenciales en zonas de guerra.
En resumen, si usted vive en Minnesota y ve a 2,000 tipos armados hasta los dientes, no se preocupe: no es una invasión extranjera, es solo el ICE asegurándose de que la versión oficial de los hechos se mantenga en pie, aunque sea a base de balazos y gas.
