Alguien, por favor, que le avise a Manuel Alonso García que ya no necesita patrullar las calles para sentirse importante. Pero tal parece que el síndrome del "Jefe Platino" es incurable. En un arranque de protagonismo que ya empieza a dar pena ajena, nuestro estimado Fiscal General ha decidido, una vez más, jugar al policía de barrio en lugar de concentrarse en lo que realmente le toca: procurar justicia.
Resulta que, con el pretexto de la Feria Nacional de San Marcos, el Fiscal ha salido a anunciar con bombo y platillo un "operativo especial". Sí, leyeron bien. Al parecer, en su mente, la Fiscalía no es una oficina de investigación jurídica, sino una agencia de seguridad privada glorificada. Alonso García se llena la boca diciendo que a su dependencia le toca el "componente de investigación y control en puntos estratégicos". Traducción: quiere seguir sintiéndose el Sheriff del condado, controlando quién entra y quién sale, porque el escritorio le queda chico a su ego.
En un alarde de obviedad que insulta la inteligencia de cualquiera, nos explica que su gran misión será "identificar a lo mejor algunos objetivos... que tengan órdenes de aprehensión". ¡Vaya descubrimiento, Sherlock! ¿La Fiscalía buscando criminales? Quién lo hubiera imaginado. Pero no contento con hacer su trabajo básico, el señor se adjudica funciones de cadenero de antro, afirmando que su prioridad es que "personas no ingresen armados sobre toda la zona del casino y del palenque".
Es hilarante ver cómo justifica su intromisión operativa alegando que esta encomienda de seguridad en el perímetro ferial es algo que "siempre se ha hecho". Claro, porque la tradición justifica la usurpación de funciones. Según él, la seguridad preventiva en el Palenque y el Casino es su responsabilidad divina, asegurándose de que "nadie puede entrar armado a este recinto". Incluso se da el lujo de amenazar a escoltas y funcionarios, advirtiendo que tendrán que despojarse de sus juguetes en espacios designados. ¡Tiemblen, guaruras, que llegó la Ley!
Pero la joya de la corona en este circo mediático es su despliegue de "células de investigación" en la periferia para, escuchen esto, "identificar algunos esquemas de riesgo" y reforzar lo preventivo. ¿Desde cuándo la prevención del delito es tarea primaria del Fiscal y no de la Policía Estatal o Municipal? Ah, cierto, se me olvidaba que al Fiscal le aburre litigar y prefiere jugar a los espías tácticos.
Al final, como nota al pie y casi por compromiso, menciona que instalarán una agencia del Ministerio Público para atender a los detenidos. Ya saben, esa cosa aburrida que sí es su trabajo y por la cual le pagan. Pero eso no tiene el glamour de andar coordinando operativos y saliendo en la foto como el salvador de la verbena abrileña.
En fin, ahí lo tienen: el Fiscal que sueña con ser policía otra vez. Ojalá alguien le recuerde que "coordinarse con instancias estatales y federales" no significa robarse el show ni hacerle la chamba (mal hecha) a los policías de verdad. Pero pedirle mesura al "Jefe Platino" es como pedirle peras al olmo.
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