Parece que finalmente se alinearon los astros, o quizás el olor ya era insoportable, porque el Gobierno Municipal de Jesús María y el Gobier...
Parece que finalmente se alinearon los astros, o quizás el olor ya era insoportable, porque el Gobierno Municipal de Jesús María y el Gobierno del Estado decidieron jugar a los ecologistas y organizar una conmovedora reunión para sacar 36 toneladas de escombro y basura que, mágicamente, aparecieron ahí. ¡Un aplauso de pie para lo evidente!
Bajo nombres rimbombantes que suenan a reality show de tercera categoría como “Enchúlame la cuadra” y “Rescatando el Río San Pedro”, las autoridades se pusieron las botas para la foto. El alcalde César Medina, con la solemnidad de quien descubre el hilo negro, nos deleitó diciendo que “cuidar nuestro entorno es cuidar la vida”. ¡Qué profundidad! Mientras tanto, la secretaria estatal Sarahí Macías, en un arranque de cursilería burocrática, aseguró que “Jesús María siempre apoya con el corazón”. Sí, claro, apoyan con el corazón, pero se ve que se les olvida apoyar con la escoba el resto del año, porque dejar acumular 36 toneladas de mugre requiere de una negligencia bastante dedicada.
Entre maquinaria pesada y funcionarios dándose palmaditas en la espalda por hacer su trabajo, surge la pregunta obligada ante tal espectáculo de autocomplacencia: ¿Por qué tiene que pasar tanto tiempo para hacer esto y recoger 36 toneladas?
Resulta insultante que nos vendan como un logro heroico el haber recuperado un espacio “digno y seguro”, cuando esta labor debe ser permanente y no un evento esporádico para lucir el chaleco institucional. Ya basta de simulaciones; sería hora que ambos municipios presenten un plan integral del Río San Pedro, no sólo en una presentación PowerPoint y un video bonito, sino hechos reales y objetivos alcanzables. Menos frases de galleta de la fortuna y más acción constante, por favor.
Bajo nombres rimbombantes que suenan a reality show de tercera categoría como “Enchúlame la cuadra” y “Rescatando el Río San Pedro”, las autoridades se pusieron las botas para la foto. El alcalde César Medina, con la solemnidad de quien descubre el hilo negro, nos deleitó diciendo que “cuidar nuestro entorno es cuidar la vida”. ¡Qué profundidad! Mientras tanto, la secretaria estatal Sarahí Macías, en un arranque de cursilería burocrática, aseguró que “Jesús María siempre apoya con el corazón”. Sí, claro, apoyan con el corazón, pero se ve que se les olvida apoyar con la escoba el resto del año, porque dejar acumular 36 toneladas de mugre requiere de una negligencia bastante dedicada.
Entre maquinaria pesada y funcionarios dándose palmaditas en la espalda por hacer su trabajo, surge la pregunta obligada ante tal espectáculo de autocomplacencia: ¿Por qué tiene que pasar tanto tiempo para hacer esto y recoger 36 toneladas?
Resulta insultante que nos vendan como un logro heroico el haber recuperado un espacio “digno y seguro”, cuando esta labor debe ser permanente y no un evento esporádico para lucir el chaleco institucional. Ya basta de simulaciones; sería hora que ambos municipios presenten un plan integral del Río San Pedro, no sólo en una presentación PowerPoint y un video bonito, sino hechos reales y objetivos alcanzables. Menos frases de galleta de la fortuna y más acción constante, por favor.
