¡Vaya sorpresa! Resulta que, para no perder la bonita costumbre, ya salieron de sus alcantarillas los “vivos” con perfiles falsos y cuentas patito en redes sociales, listos para hacer su agosto vendiendo boletos de muy dudosa validez para la Línea Cero y las Terrazas del Foro de las Estrellas de la Feria Nacional de San Marcos 2026.
Ante este "inesperado" regreso del fraude, el Patronato de la Feria salió muy digno a advertirnos como cada año que no caigamos en los encantos de las redes sociales ni confiemos en el clásico “mi primo consigue entradas”, recomendando usar únicamente el canal oficial, boletiland.com. Pero, ¡qué tierno es el Patronato! Se les "olvidó" mencionar un pequeño detalle en su comunicado: el verdadero peligro no son unos traviesillos anónimos, sino que la gran mayoría de los revendedores y traficantes de boletos falsos cobran en la nómina del propio Patronato.
Así es, el enemigo está en casa. Estos emprendedores del fraude no trabajan solos; arman su cofradía con los trabajadores de vigilancia y seguridad para cerrar el trato sin interrupciones. Y claro, como la lealtad cuesta, una parte muy generosa de las ganancias va a parar a los bolsillos de gente "muy, muy cercana" a las empresas relacionadas.
No podría existir ese ecosistema de pingües ganancias son añadir a esta fórmula a las autoridades municipales. Empleados del Ayuntamiento de Aguascalientes necesariamente participan en este círculo simplemente haciéndose los occisos y fingiendo que no ven lo que sucede, pero estirando la mano para beneficiarse de este festín.
En resumen, es un negocio redondo donde todos se llevan su tajada, excepto, por supuesto, los ilusos visitantes que son incapaces de entender que la Feria Nacional de San Marcos es un esquilmadero de primerísimo nivel, y nada más.
