Si creías que tu mayor preocupación este 2 de febrero era ponerte a mano con los tamales de la oficina, piénsalo dos veces. Parece que tu "chofer privado" se ha cansado de subsidiar tus viajes baratos y ha decidido que es un excelente día para dejarte plantado.
Así es, los choferes de plataformas, específicamente esos héroes sin capa de Uber, han anunciado una "desconexión masiva" en Aguascalientes, porque resulta que la dignidad no se paga con estrellas ni con los "gracias" que les das al bajarte.
La cita romántica será en el estacionamiento de Soriana Casa Blanca a las 11:00 horas, donde planean un mitin "pacífico" para recordarnos a todos que su modelo de negocio actual es tan rentable como vender hielo en el Polo Norte.
¿El drama? Ser tu propio jefe sale muy caro
Resulta que la fantasía de ser "tu propio jefe" tiene letras chiquitas. Los conductores están hartos de que viajar en Uber sea ahora más barato que en un taxi convencional, lo cual es genial para tu bolsillo, pero terrible para quien pone el auto, la gasolina, las refacciones y el tiempo.
Según la Asociación Sí, Conduce, esto no es un berrinche, sino un grito desesperado de "dignidad", porque muchos ya no sacan ni para comer mientras mantienen a sus familias. Básicamente, tú pones el precio ridículamente bajo y la aplicación deja que el servicio se devalúe mientras ellos ponen el vehículo y los riesgos. ¡Ofertón!
El gobierno también quiere su rebanada del pastel
Por si fuera poco lidiar con usuarios tacaños y una app voraz, el gobierno decidió que era buen momento para incrementar el costo de los permisos. Los choferes aseguran que estos cobros, cortesía de Ricardo Serrano y mafia que lo acompaña, son meramente recaudatorios, porque a diferencia de los taxistas tradicionales (que al parecer sí son los consentidos del estado por conveniencia político-electoral), ellos pagan y no reciben absolutamente ningún beneficio a cambio.
Y ojo, porque en la jungla de asfalto agujereado de Aguascalientes, de los autos de plataforma que circulan, hay unos dos mil que andan "de incógnito" sin tarjetón ni holograma, operando a la buena de Dios, sumándose a los cuatro mil que sí intentan ser legales.
En resumen, este 2 de febrero, si ves que tu Uber no llega, no es un error del sistema. Es que se cansaron de pagar por trabajar. Quizás sea hora de caminar; dicen que ayuda a bajar los tamales.
