En Aguascalientes ya no hay feria,
hay un deporte mucho mejor:
la ocupación creativa de viviendas,
con el gobierno de patrocinador.
Nueve mil créditos con problemas,
seis mil seiscientos ya verificados,
y el caos es protagonista principal
en este circo de bienes raíz tomados.
Paracaidista, paracaidista,
la propiedad privada ya es opcional,
el Bienestar te da la pista:
no pagues nada, ¡es lo más normal!
Tres mil quinientas casas invadidas,
la cuatro te te da permiso ,
sin multas ni medidas, no tengas miedo
ya no hay estado de derecho
Mil trescientas abandonadas,
monumentos al olvido federal,
trescientas setenta vandalizadas
con toque postapocalíptico y actual.
No recuperar es la estrategia,
reestructurar sin penalización,
la falta de pago es ahora magia
que te convierte en dueño de ocasión.
Paracaidista, paracaidista,
la propiedad privada ya es opcional,
el Bienestar te da la pista:
no pagues nada, ¡es lo más normal!
Tres mil quinientas casas invadidas,
la cuatro te te da permiso ,
sin multas ni medidas, no tengas miedo
ya no hay estado de derecho
Si pagaste tu crédito puntual,
qué tonto fuiste, tarado de verdad
mientras el vecino se metió así nomás
tu gobierno se lo va a premiar.
Toma nota, ciudadano honrado:
la moraleja es fácil de entender,
el que invade sale galardonado,
y el que cumple... puede joderse.
Paracaidista, paracaidista,
antes del verano serás legal,
el gobierno hace la conquista
de convertir el robo en patrimonio estatal.
Aguascalientes, tierra de oportunistas,
ahora pagar es cosa del pasado,
¡bienvenidos todos, paracaidistas,
que el Bienestar los tiene bien cuidados!
Y recuerden, señoras y señores: la propiedad privada es mera sugerencia. El verdadero deporte estatal ya no es el fútbol... es ver quién se apropia de casas primero.