Una estimación de elreporterodigital.com calcula en alrededor de $145 mil millones de pesos la brecha acumulada de producción real que Aguascalientes habría registrado desde 2019 respecto de una trayectoria en la que hubiera conservado el PIB real por habitante alcanzado en 2018. Al mismo tiempo, los nacimientos cayeron 29.3% entre 2018 y 2025. Las dos tendencias no tienen una relación causal demostrada, pero juntas plantean una pregunta que podría definir las próximas cuatro décadas: ¿cómo sostener una economía envejecida con generaciones cada vez menores si la producción por habitante tampoco consigue despegar?
Aguascalientes podría cargar ya con una factura económica de aproximadamente 145 mil millones de pesos.
No está guardada en algún cajón de Finanzas.
No es deuda pública.
No es dinero desaparecido.
Tampoco son recursos que alguien haya sacado de las cuentas estatales.
Es algo más complejo:
una brecha hipotética de producción acumulada.
La cifra surge de un ejercicio contrafactual elaborado por elreporterodigital.com a partir de información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía —INEGI— sobre Producto Interno Bruto por Entidad Federativa, PIB per cápita y actividad económica estatal, además de las proyecciones poblacionales utilizadas en las estadísticas oficiales.
Es una cifra hipotética.
Pero permite ponerle tamaño a un fenómeno que normalmente se pierde entre porcentajes.
hipotética acumulada
2018–2025
frente a 2018
1er trimestre 2026
Mientras tanto, están naciendo casi 30% menos aguascalentenses
Hay otra cifra difícil de ignorar.
En 2018, Aguascalientes registró 25,938 nacimientos según residencia habitual de la madre.
Para 2025 fueron:
La diferencia entre ambos años es de:
7,600 nacimientos menos.
La disminución acumulada alcanza aproximadamente:
2018–2025
Cifras por residencia habitual de la madre. Elaboración: elreporterodigital.com.
La pandemia no explica por sí sola la caída
El año 2020 requiere precaución.
La emergencia sanitaria provocó cierres, retrasos administrativos y alteraciones extraordinarias en los registros civiles.
Pero el problema para cualquier explicación exclusivamente pandémica es bastante sencillo:
la caída continuó.
En 2022 hubo 21,206 nacimientos.
En 2023, 20,096.
En 2024, 18,942.
Y en 2025, 18,338.
La última Estadística de Nacimientos Registrados del INEGI, publicada el 25 de septiembre de 2026, confirma que el descenso de Aguascalientes no terminó con la normalización posterior a la pandemia.
Al mismo tiempo, Aguascalientes perdió terreno en producción por habitante
La segunda parte de esta historia no tiene que ver con cunas.
Tiene que ver con productividad.
El PIB real per cápita mide cuánto producto económico corresponde, en promedio, a cada habitante.
No es un salario.
No es ingreso disponible.
No significa que cada aguascalentense tenga esa cantidad en el bolsillo.
Es una medida de producción económica dividida entre población.
En 2018, Aguascalientes alcanzó aproximadamente:
Después ocurrió esto:
Valores reales comparables. Elaboración: elreporterodigital.com.
La diferencia entre 2018 y 2024 es aproximadamente:
¿Dónde aparecen entonces los $145 mil millones?
La cifra surge de una pregunta contrafactual:
El cálculo toma el PIB real per cápita de 2018 como nivel de referencia.
Después estima la diferencia respecto del PIB real por persona de los años posteriores.
Esa diferencia se multiplica por la población correspondiente y se acumula a lo largo del periodo.
El resultado no es una pérdida contable.
Es una aproximación del producto que no se generó respecto de aquella trayectoria de referencia.
El cálculo exploratorio de elreporterodigital.com coloca ese orden de magnitud en:
Para 2025 todavía no existe un PIBE anual definitivo comparable al de 2024. Por ello, el último tramo del ejercicio utiliza como aproximación el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal del INEGI.
El ITAEE mostró que durante todo 2025 la actividad económica de Aguascalientes creció 1.2%.
Las actividades secundarias crecieron 1.9%.
Las terciarias, 0.8%.
Las primarias disminuyeron 0.6%.
La economía tampoco llegó fuerte a 2026
El comportamiento reciente de la economía añade otra señal.
El PIB real estatal disminuyó 1.9% durante 2024.
Durante 2025, el ITAEE acumuló un incremento de 1.2%.
Pero durante el primer trimestre de 2026 la actividad económica estatal volvió a disminuir:
No, tener menos niños no provocó esta debilidad económica
Ésta es probablemente la aclaración más importante de toda la investigación.
Los niños que dejaron de nacer durante los últimos años todavía no están en edad de trabajar.
Por lo tanto:
Son fenómenos diferentes.
El problema aparece cuando se proyectan simultáneamente hacia el futuro.
El niño que no nació en 2018 tendría 20 años en 2038.
El que no nació en 2025 tendría 20 años en 2045.
Es entonces cuando las generaciones menores comenzarían a hacerse visibles en universidades, mercados de trabajo, formación de hogares, consumo y contribuciones fiscales.
La factura demográfica llega con retraso
La demografía tiene una característica extraordinariamente incómoda:
sus consecuencias suelen aparecer décadas después de sus causas.
Inicialmente, menos nacimientos incluso pueden reducir presión sobre:
guarderías,
escuelas,
pediatría,
programas infantiles
y determinadas infraestructuras.
Después esas generaciones pequeñas crecen.
Y entonces llegan menos estudiantes.
Después menos universitarios.
Finalmente menos nuevos trabajadores.
Mientras ocurre exactamente lo contrario en el otro extremo:
la población adulta envejece.
¿Por qué hemos colocado 2065 como una señal de alarma?
No porque exista algún documento del INEGI o de CONAPO que diga:
“el 1 de enero de 2065 Aguascalientes dejará de funcionar”.
Eso no existe.
2065 es un umbral prospectivo utilizado por elreporterodigital.com para observar qué ocurriría después de aproximadamente cuatro décadas de descenso persistente.
CONAPO construye sus proyecciones oficiales hasta 2070 utilizando fecundidad, mortalidad y migración.
Nuestro ejercicio es deliberadamente más sencillo.
Pregunta exclusivamente:
Dos escenarios hacia 2065
Utilizamos ahora los 18,338 nacimientos registrados en 2025 como nuevo punto de partida.
En el primer escenario suponemos una caída promedio de 1.5% anual.
En el segundo, una disminución de 2.5%.
Son ejercicios matemáticos.
No son pronósticos oficiales.
| Año | −1.5% anual | −2.5% anual |
|---|---|---|
| 2025 | 18,338 | 18,338 |
| 2035 | 15,766 | 14,236 |
| 2045 | 13,554 | 11,052 |
| 2055 | 11,653 | 8,580 |
| 2065 | 10,018 | 6,661 |
No son proyecciones oficiales de INEGI ni CONAPO.
El problema no es tener menos habitantes: es quién sostendrá a quién
Una sociedad puede funcionar con baja natalidad.
También puede funcionar con una proporción elevada de adultos mayores.
El verdadero desafío aparece cuando coinciden:
↓
MENOS JÓVENES
↓
MENOS NUEVOS TRABAJADORES
MIENTRAS
MÁS ADULTOS MAYORES
↑
MAYOR GASTO EN SALUD
↑
MAYOR DEMANDA DE CUIDADOS
Y SI ADEMÁS
LA PRODUCTIVIDAD NO CRECE
↓
ESTRÉS ECONÓMICO + DEMOGRÁFICO
Primero sobrarían pupitres
Las primeras manifestaciones probablemente serían educativas.
Menos nacimientos significan menos niños entrando a preescolar algunos años después.
Posteriormente a primaria.
Secundaria.
Bachillerato.
Universidad.
Al principio podría incluso representar una oportunidad:
grupos menores,
mayor disponibilidad de infraestructura
y más recursos por alumno.
Pero una reducción persistente terminaría generando una pregunta distinta:
Después podrían faltar trabajadores
Ésta es la parte económicamente más relevante.
Las industrias necesitan renovación generacional.
Los trabajadores envejecen.
Se jubilan.
Cambian de actividad.
Emigran.
Y deben ser sustituidos.
Una economía industrial como la de Aguascalientes necesita:
operadores,
técnicos,
ingenieros,
programadores,
médicos,
enfermeras,
profesores,
policías,
empresarios
y consumidores.
Las cunas de hoy son, parcialmente, el mercado laboral de dentro de veinte años.
Entonces la pregunta deja de ser demográfica
Y se convierte en una pregunta de productividad:
CADA TRABAJADOR TENDRÁ QUE PRODUCIR MÁS.
Ésa es probablemente la conexión económica más importante de esta investigación.
Aguascalientes puede compensar generaciones menores si consigue aumentar radicalmente:
la productividad,
la automatización,
la digitalización,
la inversión,
la educación técnica,
la incorporación tecnológica,
la inteligencia artificial
y el valor agregado de sus empleos.
La otra salida se llama migración
Existe una variable capaz de cambiar completamente nuestro escenario.
Aguascalientes no necesita que todos sus trabajadores futuros nazcan en Aguascalientes.
Puede atraerlos.
De Zacatecas.
De Jalisco.
De Guanajuato.
Del resto del país.
O del extranjero.
CONAPO considera precisamente la migración junto con fecundidad y mortalidad en sus proyecciones oficiales.
Por eso la verdadera competencia económica de las próximas décadas podría cambiar.
Los estados no competirán solamente por fábricas.
Competirán por:
jóvenes,
profesionistas,
técnicos,
emprendedores
y familias.
La planta industrial puede construirse. El trabajador de 25 años no.
Una nave industrial puede levantarse en meses.
Una carretera en algunos años.
Una universidad puede ampliarse.
Pero existe algo que ningún gobierno puede fabricar rápidamente:
un trabajador de 25 años.
Para producirlo demográficamente hacen falta aproximadamente:
2065 no sería el comienzo. Sería la factura
Si Aguascalientes llegara a enfrentar un fuerte desequilibrio demográfico alrededor de 2065, el problema no habría comenzado ese año.
Habría comenzado décadas antes.
Los trabajadores de 40 años que existirán en 2065 son aproximadamente los niños que están naciendo ahora.
Los jóvenes que no están naciendo durante estos años no aparecerán mágicamente en el mercado laboral dentro de cuatro décadas.
Por eso la demografía es lenta.
Y por eso puede ser engañosa.
La paradoja de Aguascalientes
Aquí aparece finalmente la paradoja central de esta investigación.
Aguascalientes podría necesitar dentro de algunas décadas una economía mucho más productiva por habitante precisamente porque sus generaciones laborales podrían ser menores.
Sin embargo, la última información anual disponible muestra que el PIB real por habitante todavía se encontraba por debajo del nivel alcanzado en 2018.
Y el primer trimestre de 2026 volvió a registrar una contracción económica anual.
La cuenta que Aguascalientes no puede ignorar
La investigación puede condensarse en cuatro cifras:
No pueden sumarse.
No son equivalentes.
No prueban causalidad.
Pero sí describen un desafío que merece ser discutido mucho antes de 2065.
El problema no es que Aguascalientes desaparezca
No desaparecerá.
La palabra “inviabilidad” tampoco significa una ciudad vacía.
Significa algo bastante más concreto:
que un modelo económico, urbano, educativo, sanitario y fiscal construido durante décadas para una población joven y creciente podría tener que operar con una población completamente diferente.
Más vieja.
Con menos niños.
Con generaciones laborales potencialmente más pequeñas.
Y con una necesidad mucho mayor de productividad.
La verdadera pregunta para 2065
No es:
¿cuántos habitantes tendrá Aguascalientes?
La pregunta verdaderamente importante será:
Y detrás de esa pregunta aparecen todas las demás.
Pensiones.
Hospitales.
Escuelas.
Vivienda.
Consumo.
Impuestos.
Industria.
Migración.
Tecnología.
Productividad.
La factura comienza hoy
2065 parece muy lejos.
Son 39 años.
Para la política puede parecer una eternidad.
Para la demografía no.
Es apenas una generación y media.
La economía todavía tiene tiempo para corregir la trayectoria.
Aguascalientes puede atraer jóvenes.
Puede aumentar productividad.
Puede automatizar procesos.
Puede formar mejor capital humano.
Puede prepararse para el envejecimiento.
Puede rediseñar su infraestructura.
Puede hacerlo.
Pero primero necesita reconocer que el problema existe.
Metodología y advertencias
1. Nacimientos. Se utilizan cifras de la Estadística de Nacimientos Registrados del INEGI según residencia habitual de la madre. Esta variable permite aproximarse mejor a los nacimientos correspondientes a población residente de Aguascalientes que utilizar exclusivamente la entidad donde se realizó el registro.
INEGI advierte que los nacimientos registrados durante un año no necesariamente ocurrieron en ese mismo año. Para estudios estrictos de fecundidad deben considerarse también los nacimientos ocurridos.
2. PIB per cápita. Las cifras corresponden al Sistema de Cuentas Nacionales de México y a los indicadores difundidos por INEGI. El PIB per cápita representa producción económica por habitante y no equivale al salario, ingreso disponible o patrimonio promedio.
3. Los $145 mil millones. La cifra constituye un ejercicio contrafactual de elreporterodigital.com. Utiliza como referencia aproximadamente el nivel de PIB real per cápita alcanzado en 2018 y estima la brecha respecto de años posteriores, considerando la población correspondiente. Para 2025 se utiliza como aproximación el comportamiento anual del ITAEE debido a que todavía no existe un PIBE definitivo de 2025 comparable con la serie anual.
El resultado debe interpretarse como un orden de magnitud y no como una pérdida contable oficial.
4. Escenarios 2065. Las reducciones de 1.5% y 2.5% anual son extrapolaciones matemáticas construidas por elreporterodigital.com. No constituyen pronósticos del INEGI, CONAPO o ninguna otra institución oficial.
5. Migración. Las proyecciones oficiales de CONAPO incorporan fecundidad, mortalidad y migración. Por ello, un descenso de nacimientos no implica automáticamente una caída equivalente de la población total.
6. Causalidad. La coincidencia temporal entre el descenso de nacimientos y el menor PIB real por habitante respecto de 2018 no significa que uno de los fenómenos haya provocado el otro.
Fuentes documentales principales
INEGI. Estadística de Nacimientos Registrados (ENR), series por entidad federativa de residencia habitual de la madre, 2010–2025. Actualización: 25 de septiembre de 2026.
INEGI. Estadística de Nacimientos Registrados 2025. Publicación: 25 de septiembre de 2026.
INEGI. Sistema de Cuentas Nacionales de México. Producto Interno Bruto por Entidad Federativa, 2024.
INEGI. Cuéntame de México. PIB per cápita por entidad federativa, valores constantes.
INEGI. Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal, Aguascalientes. Resultados 2025 y primer trimestre de 2026.
CONAPO. Conciliación Demográfica de México 1950–2019 y Proyecciones de la Población de México y de las Entidades Federativas 2020–2070.
CONAPO. Documento metodológico de las Proyecciones de la Población de México y las Entidades Federativas 2020–2070.
Investigación y cálculos editoriales: elreporterodigital.com.
Fecha de corte de la información: 30 de septiembre de 2026.