Si el objetivo estratégico de la industria manufacturera de Aguascalientes era retroceder en el tiempo, lo está logrando con honores. En los primeros cinco meses de este glorioso 2026, la producción manufacturera del estado alcanzó un espectacular desplome del 6.8%, reduciendo su valor a "apenas" 123 mil 521 millones de pesos frente a los 132 mil 493 millones que generaban el año pasado. ¿Para qué querer producir más dinero y empleos cuando podemos tomar un descanso, verdad?
El verdadero protagonista de esta tragedia económica es la fabricación de equipo de transporte, que curiosamente carga con el 82% de toda la industria estatal. En un alarde de ineficiencia, este sector vio caer el valor de su producción en un 8.3%. Hay que aplaudir el esfuerzo: es la primera vez desde 2023 que logran números rojos (variación anualizada negativa) en este periodo del año. Es más, su máquina del tiempo funciona a la perfección, ya que la producción actual es un 11% inferior a la que presumían hace cinco años, en 2021. Queda claro que para la industria automotriz hidrocálida, la reversa es la mejor velocidad.
Pero no se preocupen, la miseria es compartida. Según el INEGI, hay otros sectores compitiendo con mucho entusiasmo para ver quién cae más bajo: la industria del papel se hundió un 16.2%, los insumos y acabados textiles se desplomaron un 13.7%, la fabricación de maquinaria y equipo cayó un 9.1% y las prendas de vestir bajaron casi un 7%.
Afortunadamente, no todo está perdido. La industria alimentaria, que es el segundo sector que más aporta al estado, llegó al rescate con un crecimiento absolutamente abrumador y salvaje del 0.3%. Así es, un cero punto tres por ciento. Al menos, mientras la economía del transporte y la manufactura se hunde lentamente, parece que habrá suficientes alimentos y botanas para sentarse a disfrutar del espectáculo.
