Aguas: animales silvestres que intentan venderte están prohibidos por la ley

Nuestra siempre eficiente Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se puso a trabajar y detectó cuatro locales comerciale...
Nuestra siempre eficiente Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se puso a trabajar y detectó cuatro locales comerciales clandestinos dedicados al noble y lucrativo negocio del tráfico ilegal de fauna silvestre. Pero si ya estabas preparando las piedras para ir a protestar fuera de los negocios, te aguantas. Vicente Díaz Núñez, el mismísimo titular de la dependencia, ha decidido guardar bajo estricto secreto los nombres de los locales investigados. 

¿El motivo? Garantizar el derecho de réplica de los presuntos infractores. Faltaba más. No queremos que la impecable reputación de un comerciante de monos araña mutilados se vea afectada antes de que pueda inventar una buena excusa legal. ¡Un aplauso por esa empatía institucional hacia el gremio del contrabando!
 
Para quienes piensan que Aguascalientes es un estado aburrido, recientemente se capturó un caimán paseando muy cómodo y relajado en un fraccionamiento residencial. Dado que en todo el estado no existe ni un solo centro acreditado para vender estos encantadores reptiles, la Profepa presume que el astuto animalito simplemente pagó su caseta e ingresó caminando por los accesos estatales. Se ve que el reptil buscaba un cambio de aires y optó por el confort de la vida suburbana hidrocálida.

Y es que la oferta local es variada y de altísima alcurnia. Si el caimán te parece un adorno muy estático, el mercado negro de Aguascalientes te ofrece desde monos araña y aves psitácidas (loros y guacamayas) hasta felinos de la talla de leones africanos y tigres de Bengala. ¿Quién necesita pagar un costoso sistema de alarma cuando puedes amarrar a un tigre de Bengala al boiler de tu casa?
 
En lo que va del año, las autoridades estatales han asegurado seis felinos y decomisado varios monos araña. Lamentablemente, el embalaje y transporte del tráfico ilegal no incluye precisamente plástico de burbujas, por lo que algunos primates presentaban fracturas y lesiones severas. Debido a su deplorable estado físico, tuvieron que ser deportados a otros estados para ver si allá sí los pueden remendar.

Actualmente, solo existen cinco tristes y aburridos establecimientos legalmente acreditados en la ciudad que cuentan con planes de manejo en regla. Pero seamos honestos, ¿qué diversión tiene comprar un animal legal, sano y con papeles, cuando puedes saborear la adrenalina de adquirir una especie prohibida en el otro 80% del mercado?.
 
Si por alguna extraña coincidencia de la vida la justicia federal decide que tener un zoológico clandestino en tu sala no es una buena idea, el Código Penal Federal (en su artículo 420) te ofrece un retiro de uno a nueve años de prisión por andar de coleccionista de loros o guacamayas. Además, la posesión ilegal de estas especies protegidas se castiga con multas que van de 50 a tres mil UMAS, lo que se traduce en una modesta y accesible penalización que supera los 500 mil pesos. Medio millón de pesos por un loro deprimido que solo sabe insultar a tus visitas. Un negocio redondo, sin duda.

Si eres de los ciudadanos amargados que no aprecian ver a un cachorro de león desnutrido en el asiento del copiloto del vecino, la Profepa te pide un enorme favor: deja de publicar fotografías en redes sociales buscando likes y presenta una denuncia formal. Puedes escribirles al correo denuncia@profepa.gob.mx o llamar al teléfono 449-978-9143. Eso sí, te exigen aportar datos precisos y elementos claros. No basta con un meme o un TikTok con música de suspenso; la burocracia exige pruebas de calidad para poder levantarse de sus cómodas sillas y actuar.

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